Un jurado en California ha determinado que Elon Musk engañó a los inversores antes de su adquisición de Twitter por 44 mil millones de dólares en 2022. Aunque Musk declaró que no consideraba que sus tuits fueran engañosos, admitió que, de haberse tratado de un juicio sobre tuits imprudentes, se declararía culpable. La decisión del jurado subraya que, aunque no hubo intención deliberada de defraudar a los accionistas, dos de sus tuits fueron considerados materialmente falsos o engañosos.
Los tuits en cuestión, publicados el 13 y el 27 de mayo de 2022, indicaban que el acuerdo para comprar Twitter estaba en suspenso debido a la falta de evidencia sobre el porcentaje de cuentas falsas. Estos mensajes llevaron a algunos inversores a vender sus acciones a precios inferiores al de 54.20 dólares por acción que Musk pagó finalmente por la compañía. Musk intentó retirarse del acuerdo en julio de 2022, pero finalmente adquirió Twitter en octubre del mismo año.
Posteriormente, se presentó una demanda colectiva contra Musk, en la que se alegaba que intentó bajar el precio de las acciones para renegociar el acuerdo. Los abogados de los inversores argumentan que los tuits de Musk llevaron a los accionistas a vender sus acciones a precios mucho más bajos de lo que habrían recibido si hubieran mantenido sus inversiones hasta que se completara la compra.