Una campaña encubierta de influencia rusa, que utilizaba ChatGPT para generar publicaciones en redes sociales, fue expuesta por OpenAI, que tomó medidas al prohibir un grupo de cuentas en la plataforma. Los operadores de esta campaña accedieron al servicio desde Rusia mediante VPNs, buscando ocultar su origen lingüístico y promoviendo al "International Burke Institute" (IBI), un think tank que aparentemente tiene sede en Israel.
El IBI publicó un "índice de soberanía" que favorecía a Rusia en comparación con países occidentales. Según este índice, el puntaje militar de Rusia es 0.5 puntos superior al de Estados Unidos. A pesar de que los posts individuales recibieron pocas visualizaciones, los canales de Telegram asociados alcanzaron entre 10,000 y 20,000 seguidores. OpenAI evaluó la campaña en la categoría tres de seis en la escala de Brookings Breakout, indicando que logró alcanzar a usuarios reales en múltiples plataformas.
Entre septiembre de 2025 y mayo de 2026, el 94% de los artículos del IBI vinculados a expertos fueron plagiados de otras fuentes, algunos con créditos de autor falsos. Esta estrategia se extendió a plataformas como X, LinkedIn, Facebook y Telegram, donde se publicaron contenidos en alemán criticando a Ucrania y promoviendo vínculos más estrechos con Rusia.