El Online Safety Act del Reino Unido, que entró en vigor hace más de un año, establece nuevas responsabilidades para las empresas de redes sociales y servicios de búsqueda en relación con la seguridad de los usuarios. Recientemente, dos organismos reguladores británicos, la Oficina del Comisionado de Información (ICO) y Ofcom, han emitido un comunicado conjunto que detalla las obligaciones de las empresas para cumplir con estas regulaciones.
Entre las directrices, se destaca la necesidad de emplear un sistema de verificación de edad altamente efectiva (HEAA). Este término, aunque vago, implica que los métodos de verificación deben ser técnicamente precisos y fiables, teniendo en cuenta la accesibilidad y la interoperabilidad. Las soluciones HEAA pueden incluir verificaciones de tarjetas de crédito, identificación fotográfica, estimación de edad por reconocimiento facial y servicios de identidad digital, entre otros.
Los reguladores advierten que aquellos proveedores de servicios en línea que no implementen verificaciones HEAA deberán considerar esto en su evaluación de riesgos para niños y adoptar las protecciones necesarias. Esta exigencia es especialmente relevante para servicios que permiten contenido pornográfico, donde se requiere un enfoque estricto para evitar el acceso de menores a dicho contenido.