Se prevé que los centros de datos consuman hasta el 17% de la generación de electricidad en EE. UU. para el año 2030, lo que representa más del doble del uso actual. Este aumento en el consumo energético ha llevado a Nvidia y sus colaboradores a planear la instalación de aproximadamente 25 pequeños centros de datos cerca de subestaciones eléctricas en el país.
La iniciativa no busca reducir el consumo eléctrico, sino más bien equilibrar la carga en diferentes subestaciones. Las cargas de energía varían entre estaciones, y el plan es aumentar la computación en los centros de datos cercanos a las subestaciones con menor demanda, mientras se reduce en aquellas con mayor carga.
Este enfoque, aunque puede parecer contradictorio, tiene como objetivo optimizar el uso de recursos energéticos. A medida que la revolución de la inteligencia artificial avanza, el desafío de la energía se convierte en un factor limitante significativo, y se espera que la solución implique un aumento en la producción de GPUs.