Samsung ha lanzado dos nuevos monitores diseñados para atraer a los gamers más exigentes, el Odyssey G6 G60H y el Odyssey G8 G80HS. El primero destaca por su impresionante tasa de refresco de 1,040 Hz, lo que lo convierte en un pionero en el mercado. Con una pantalla de 27 pulgadas, este monitor ofrece una resolución de 1440p y es capaz de alcanzar hasta 600 Hz en su modo estándar.
El G60H está especialmente dirigido a los aficionados de los esports, facilitando la experiencia de juego en títulos de disparos competitivos. Aunque la capacidad de alcanzar 600 fps a 1440p no es común, el monitor es compatible con FreeSync Premium Pro y G-Sync, asegurando un rendimiento fluido incluso si la tarjeta gráfica no puede alcanzar esas velocidades.
Por otro lado, el G8 G80HS de 32 pulgadas se enfoca en la resolución, ofreciendo una asombrosa calidad de 6K con 6,144 x 3,456 píxeles, lo que representa un 156% más de píxeles que una pantalla 4K. Su tasa de refresco es de 165 Hz, y también incluye un modo dual de 330 Hz, aunque la resolución exacta de este modo no está confirmada. Ambos monitores aún tienen precios no revelados, lo que genera expectativas entre los consumidores.