El análisis realizado por Chips and Cheese revela que el GB10 de Nvidia, un chip considerado para su futura CPU de escritorio, está diseñado para ofrecer un rendimiento comparable al de los últimos procesadores de AMD e Intel. Este chip integra núcleos Cortex X925, que han sido desarrollados por Arm y licenciados por Nvidia, y se encuentran en un Dell Pro Max que utiliza este procesador. Hasta ahora, el GB10 ha sido promocionado principalmente para ejecutar modelos de inteligencia artificial localmente.
Las pruebas realizadas indican que el Cortex X925 es un núcleo altamente eficiente, con un decodificador de instrucciones de gran capacidad y un predictor de ramas potente, logrando una paridad de rendimiento con los núcleos más rápidos de AMD e Intel en benchmarks como SPEC INT y SPEC Floating Point. Sorprendentemente, el Cortex X925 alcanza un rendimiento notable con una frecuencia máxima de 4 GHz, inferior a los 5 GHz de sus competidores.
A pesar de estos logros, persiste la incertidumbre sobre la emulación de código x86, esencial para la ejecución de juegos en PC. Actualmente, la mayoría de los videojuegos no cuentan con un código nativo para Arm, lo que hace que la emulación de x86 siga siendo necesaria. En comparación, el Snapdragon X de Qualcomm incluye hardware dedicado para esta tarea, algo que no se ha documentado para el Cortex X925.