El nuevo Steam Controller de Valve destaca por su facilidad de reparación, permitiendo a los usuarios acceder fácilmente a sus componentes internos. Este diseño busca fomentar una comunidad activa de modificaciones y personalización entre los jugadores. Durante una revisión, se observó que el controlador es sencillo de desarmar, lo que permite a los propietarios reemplazar partes sin complicaciones.
Valve ha colaborado con iFixit para asegurar la disponibilidad de piezas de repuesto tras el lanzamiento, aunque estas no estarán disponibles de inmediato al momento de la venta en mayo. Steve Cardinali, ingeniero de Valve, enfatiza que la accesibilidad es clave, permitiendo a los usuarios cambiar la batería y otros componentes sin necesidad de herramientas especiales.
Esta estrategia no solo busca facilitar la personalización del controlador, sino también garantizar su durabilidad a largo plazo. La intención de Valve es que los jugadores puedan modificar su Steam Controller según sus preferencias, lo que subraya el compromiso de la compañía con su comunidad de usuarios.