El demo de Brigador Killers ofrece una experiencia única al permitir a los jugadores controlar un enorme mech en un entorno urbano, donde pueden destruir edificios de manera similar a un juego de Katamari. Esta acción, acompañada por una voz de computadora que incita a la violencia política, establece un tono audaz para el juego.
Los jugadores asumen el papel de mercenarios inmorales en un conflicto futuro, enfrentándose a varios objetivos que son personajes jugables del primer título. La demo incluye misiones de asesinato que destacan la jugabilidad tanto en tierra como en mech, lo que resulta en un contraste interesante entre la fragilidad humana y la potencia de un mech.
Además de las misiones de la historia, el demo presenta un modo sandbox que promete mucha acción y gestión de recursos. Brigador Killers mantiene el estilo artístico del juego anterior, con una estética cyberpunk y una banda sonora que complementa la experiencia. La variedad de misiones, que van desde el uso de un teléfono público para un disparo de francotirador hasta la infiltración en una mansión con explosivos, muestra el potencial del juego para ofrecer una jugabilidad envolvente y emocionante.