El desarrollo de videojuegos es un proceso complicado y prolongado, como lo afirmó Prokop Jirsa, diseñador principal de Kingdom Come: Deliverance 2. En una reciente entrevista, Jirsa destacó que lo que comúnmente se denomina "betas" en realidad no representa versiones beta auténticas. En su experiencia, los juegos que llegan al público son versiones mucho más pulidas que las internas, que serían más cercanas a "gammas" o incluso "deltas".
Jirsa mencionó que la percepción de calidad en el desarrollo de videojuegos no es lineal, sino que presenta un ascenso abrupto al final del proceso. La producción puede parecer "mala" durante mucho tiempo antes de que se logre la calidad deseada. Este fenómeno se debe a la complejidad del trabajo y al número de personas involucradas, lo cual puede llevar meses o incluso años.
El diseñador también reflexionó sobre su propia experiencia en la creación de Kingdom Come: Deliverance 1, señalando que fue un desafío lanzar el juego con un equipo reducido y en un periodo corto. Esta realidad a menudo se oculta detrás de las versiones que los jugadores prueban, que parecen más refinadas de lo que realmente son en las etapas iniciales de desarrollo.