El sistema operativo Windows 11 mantiene una fuerte dependencia de la API Win32, que se remonta a Windows 95. Esta información fue confirmada por Mark Russinovich, un ejecutivo de Microsoft, quien destacó su importancia en un video reciente. Sorprendentemente, se espera que Win32 siga siendo relevante incluso en el año 2026.
Russinovich comentó que el profundo arraigo de Win32 en la arquitectura de Windows y el vasto ecosistema que se ha desarrollado alrededor de esta API le han otorgado una duradera relevancia. A pesar de los intentos de Microsoft de implementar nuevas capas de API, como WinRT en Windows 8, el fracaso de esta transición obligó a la compañía a regresar a la interfaz tradicional de Win32 con Windows 10.
La implementación de WinRT requería que las aplicaciones fueran reescritas, lo que complicó su adopción. En cambio, Win32 permite a las aplicaciones utilizar funciones preescritas para realizar tareas como dibujar ventanas o procesar clics del mouse, lo que lo convierte en una herramienta esencial para el desarrollo de software a lo largo de los años.