El lanzamiento de Death Stranding 2 para PC el mes pasado generó expectativas mixtas, especialmente sobre su rendimiento en Steam Deck. Inicialmente, la experiencia fue decepcionante, con una tasa de cuadros que fluctuaba entre los 15 y 25 fps, lo que dificultaba el juego fluido. Sin embargo, la situación cambió tras la llegada del parche 1.2, lanzado por Nixxes, que prometía mejorar el rendimiento en dispositivos portátiles.
Tras reinstalar los 112 GB del juego, se notó una mejora significativa, alcanzando entre 30 y 35 fps en el mundo abierto y alrededor de 50 fps en interiores. Aunque la duración de la batería se reduce a aproximadamente una hora y media, los ajustes de rendimiento han hecho que la experiencia sea mucho más satisfactoria. Varios estudios están implementando ajustes para portátiles en sus juegos de PC, lo que se ha recibido positivamente en la comunidad.
A pesar de que Death Stranding 2 está diseñado para ser jugado en pantallas grandes, la experiencia en la pantalla de 7.4 pulgadas del Steam Deck ha demostrado ser viable, permitiendo disfrutar del juego sin sentir desventajas significativas. Esto evidencia que, con la optimización adecuada, los dispositivos portátiles pueden ofrecer un rendimiento aceptable en títulos exigentes.