El nuevo contenido para Cult of the Lamb, denominado Woolhaven, introduce una serie de cambios que revitalizan la experiencia del juego. Este contenido llega en un momento en que los jugadores se sienten cómodos con su configuración de culto, lo cual puede volverse monótono. Woolhaven representa una oportunidad para replantear la gestión de recursos, especialmente con la llegada del invierno, que impide el cultivo de alimentos y obliga a los jugadores a buscar nuevas estrategias.
Los desarrolladores de Massive Monster han diseñado dos nuevos biomas de mazmorras que no solo presentan enemigos inéditos, sino que también añaden recursos esenciales como charged shards y rotburn. Estos elementos son cruciales para el cuidado del culto y se encuentran exclusivamente en las nuevas mazmorras al inicio de Woolhaven. La inclusión de estos desafíos busca mantener a los jugadores en movimiento y evitar que se sientan demasiado cómodos.
La dirección artística del juego, a cargo de James Pearmain, destaca que la actualización no solo aumenta la dificultad en la gestión del culto, sino que también ofrece una experiencia fresca y emocionante. Con la introducción de mecánicas como la cría de animales, los jugadores deben adaptar su enfoque para sobrevivir en este entorno cambiante.