Valve se enfrenta a un nuevo desafío legal en el Reino Unido, originado por la Performing Right Society (PRS), que representa a músicos en la gestión de derechos. Esta organización ha demandado a Valve por el uso de música de sus miembros en Steam sin la debida autorización.
Según la PRS, numerosos videojuegos disponibles en Steam incorporan composiciones de sus afiliados. Al ofrecer estas obras musicales al público a través de streaming o descarga, Valve estaría comunicando estas obras sin contar con la licencia correspondiente. Dan Gopal, director comercial de PRS for Music, enfatizó la importancia de proteger el valor del trabajo creativo de los músicos.
La demanda no se limita únicamente a las bandas sonoras de los videojuegos, sino que se extiende a cualquier música en los juegos que Valve no haya licenciado adecuadamente. Por ejemplo, aunque Rockstar haya obtenido permisos para usar música de miembros de PRS en su serie Grand Theft Auto, esos permisos no permiten que el juego, que incluye la música, esté disponible en línea sin una licencia adicional.
La PRS sostiene que es esencial obtener la autorización adecuada para el uso de obras protegidas por derechos de autor en plataformas digitales. Esta situación podría tener implicaciones significativas para cómo se distribuyen los videojuegos en Steam y el reconocimiento de los creadores de música dentro de la industria.