La franquicia Saints Row se encuentra en un estado crítico, según Chris Stockman, quien fue director de diseño del primer juego. En una conversación en Discord de su nueva empresa, Bit Planet Games, Stockman declaró que cree que la serie está muerta y que la compañía madre, Embracer, no tiene capacidad para revivirla. Afirmó que había intentado presentar una propuesta para llevar la saga de vuelta a sus raíces, pero no recibió respuesta.
Stockman mencionó que, a pesar de sus esfuerzos, la situación actual depende totalmente de Embracer, que aún posee los derechos sobre la franquicia. En un mensaje del 17 de febrero, explicó que podrían licenciar el juego a su equipo, pero que ya había hecho todo lo posible para que eso sucediera. Este anuncio llega tras el lanzamiento del reboot en 2022, que no logró resonar con los fans, seguido por la reestructuración de Volition.
La popularidad de los juegos de mundo abierto ha disminuido, y si Saints Row realmente ha llegado a su fin, se une a otras franquicias como Prototype y Sleeping Dogs. La serie, que alguna vez destacó por su mezcla de acción y humor, enfrenta un futuro incierto en un panorama de videojuegos cambiante.