Desde su lanzamiento en mayo, Nightreign de FromSoftware ha marcado un giro significativo en la oferta de la compañía, introduciendo un juego enfocado en la experiencia multijugador. Este título se aleja de los elementos tradicionales de la serie Dark Souls y Elden Ring, centrándose en el juego cooperativo y presentando un desafío más dinámico y accesible para los jugadores.
Por primera vez, Nightreign exige que los jugadores colaboren para enfrentar a los jefes, lo que ha generado reacciones mixtas entre los fanáticos, algunos de los cuales prefieren experiencias en solitario. Sin embargo, aquellos que se adentran en este nuevo enfoque encuentran una experiencia roguelite altamente rejugable, donde la diversión se multiplica al jugar en grupo. El juego permite experimentar con diferentes estilos de construcción, armas y hechizos, ofreciendo un amplio abanico de posibilidades.
Una anécdota reciente involucra a un grupo de jugadores que, al enfrentarse al jefe final del DLC, optaron por utilizar el mismo personaje, Undertaker. A pesar de no tener la mejor composición de equipo, lograron una emocionante victoria, aunque no sin momentos de tensión, ya que uno de los jugadores fue derribado justo antes de vencer al Nightlord. Esta experiencia resalta la naturaleza impredecible y emocionante que Nightreign ofrece a sus jugadores.