La reciente ola de despidos en Epic, que afectó a 1,000 empleados, ha tenido un impacto devastador en la vida de sus trabajadores. Entre ellos se encuentra Mike Prinke, un escritor técnico que enfrenta una grave enfermedad: cáncer cerebral terminal. Su esposa, Jenni Griffin, ha compartido su situación en redes sociales, pidiendo ayuda ante la desesperante pérdida de ingresos y seguros de salud que han conllevado los despidos.
A pesar de que Epic anunció que los empleados afectados tendrían cobertura de salud pagada por seis meses, la condición de Prinke complica el acceso a nuevos seguros debido a su enfermedad preexistente. Griffin expresó su angustia sobre cómo enfrentar la muerte de su esposo y las dificultades económicas que les esperan, incluyendo los gastos funerarios y la manutención de su hijo y sus mascotas.
En respuesta a esta situación, el CEO de Epic, Tim Sweeney, se pronunció en redes sociales, asegurando que la compañía está en contacto con la familia para resolver el tema del seguro médico. Sweeney también lamentó no haber abordado previamente esta dolorosa circunstancia, subrayando que Prinke es más que un número: es un padre, un esposo y una persona querida por muchos.