En el juego Mewgenics, el jefe final de la zona de Boneyard, Dybbuk, presenta un desafío considerable. Este enemigo tiene la habilidad de esquivar ataques, lo que dificulta infligirle daño durante el combate. Para enfrentarlo eficazmente, los jugadores pueden utilizar estrategias específicas que incluyen aturdir o inmovilizar a Dybbuk con trampas, o emplear ataques de área como Brambles o Scatter Shot.
Una táctica efectiva es situar a un personaje en la periferia de su rango de ataque. Al hacerlo, si Dybbuk se desplaza, se activará la pasiva de Defensa de Torre, permitiendo que se inflijan daños sin riesgo. Además, es crucial evitar que el personaje más fuerte sea quien dé el golpe final, ya que Dybbuk poseerá a quien lo derrote, convirtiendo a ese gato en un enemigo en la siguiente fase. Esta mecánica puede dificultar la batalla posterior si no se planifica adecuadamente.
El uso estratégico de trampas y habilidades de control del campo de batalla permite a los jugadores minimizar el daño recibido durante el enfrentamiento. Una vez derrotado, los jugadores deben actuar rápidamente para exorcizar al gato poseído, asegurándose de no quedar en desventaja para los desafíos futuros en el Throbbing Domain.