Fallout 4 presenta una atmósfera vibrante y llena de esperanza, en contraste con su predecesor, que era más oscuro y sombrío. La intención de los desarrolladores, liderados por el director de arte Istvan Pely, fue crear un entorno que reflejara un sentido de reconstrucción y vitalidad, a pesar de su historia devastadora.
Pely compartió que durante el desarrollo, llevó a su equipo a Great Falls Park en Maryland para captar la esencia del otoño, donde los árboles y la vegetación estaban marchitos. Esta experiencia influyó en la paleta de colores del juego, incorporando elementos más coloridos en la arquitectura y los objetos, sin perder un aire de melancolía que caracteriza al mundo postapocalíptico.
El diseño de Fallout 4 busca equilibrar la sensación de un mundo muerto con la esperanza de recuperación, reflejando el impacto de la devastación nuclear en la naturaleza. Pely enfatizó que, aunque el entorno se siente desolado, el tono del juego evoca un deseo de renacimiento en medio de la adversidad.