La editorial independiente Hooded Horse ha implementado una nueva cláusula en sus contratos que prohíbe el uso de activos generados por inteligencia artificial. El CEO de la compañía, Tim Bender, expresó que este tipo de tecnología ha complicado su trabajo y advirtió sobre los riesgos de incluir inteligencia artificial en el desarrollo de videojuegos.
Bender recomendó a los desarrolladores evitar el uso de inteligencia artificial en todas las etapas del proceso de producción, señalando que incluso un pequeño error podría resultar en la inclusión no deseada de estos elementos en el producto final. Este problema fue evidenciado el año pasado por 11 Bit Studios y Ubisoft, quienes mostraron cómo es fácil que esto ocurra.
La postura de Hooded Horse no es única; otros editores independientes, como Pocketpair, también han declarado que no colaborarán con estudios que utilicen inteligencia artificial. La controversia sobre su uso sigue generando debate en la industria de los videojuegos, donde empresas importantes como Ubisoft, Tencent y EA defienden sus beneficios en la producción.