Investigadores en software y programación han revelado que es posible utilizar inteligencia artificial para reproducir proyectos de software de código abierto y transformarlos en productos propietarios. Dylan Ayrey, fundador de Truffle Security, y Mike Nolan, arquitecto de software en el Programa de Desarrollo de la ONU, han presentado su servicio malus.sh, que permite a los usuarios recrear cualquier proyecto de código abierto por una pequeña tarifa.
Este servicio promete generar "código legalmente distinto con licencias amigables para empresas", evitando la atribución y el copyleft. La presentación profundiza en la historia del copyright, resaltando que desde el caso Baker v Selden, la protección de derechos de autor se aplica a la expresión en lugar de a las ideas. Esto ha dado lugar al diseño de "clean-room", una técnica que permite copiar el diseño de algo sin replicar su expresión original.
El enfoque de Ayrey y Nolan sugiere que la IA puede acelerar significativamente este proceso, facilitando la creación de especificaciones a partir de obras existentes sin violar derechos de autor. Este método se ha utilizado en el pasado por empresas como Phoenix Technologies, que generó especificaciones de BIOS a través de este tipo de diseño. Con el avance de la tecnología, el uso de IA para este propósito plantea nuevos desafíos y consideraciones legales.