La crisis actual de memoria está afectando las ventas de Windows, según la CFO de Microsoft, Amy Hood, durante la reciente llamada de ganancias de la compañía. Se estima que los ingresos por Windows de los Fabricantes de Equipos Originales (OEMs) disminuirán en cifras cercanas a los dos dígitos altos. Este descenso se debe a varios factores, incluyendo la finalización del soporte de Windows 10 y la reducción de inventarios.
Los OEMs enfrentan costos incrementados debido a los precios elevados de los componentes, lo que les obliga a trasladar esos costos a los consumidores. Esto ha llevado a una disminución en las ventas, ya que tanto usuarios domésticos como empresas optan por mantener su hardware actual por más tiempo. Como resultado, se espera que los OEMs compren menos licencias de Windows a Microsoft.
A pesar de la situación adversa, Microsoft se centra en mejorar los fundamentos de Windows, buscando mitigar el impacto de la crisis en el hardware mediante mejoras en el software. La compañía, aunque no es únicamente de inteligencia artificial, ha estado implementando estas tecnologías a gran escala a través de Azure y en colaboración con OpenAI.