En su primer día en Zoo Life Simulator, un juego en acceso anticipado, el jugador se enfrenta a un enorme zoológico con un presupuesto limitado de $1,200. A pesar de la magnitud del lugar, el inventario inicial solo incluye pollos, conejos y gansos, lo que resulta inusual para un zoológico.
Decidido a mostrar iniciativa, el jugador gasta la mitad de su presupuesto en 10 pollos, y rápidamente realiza otra compra del mismo número, agotando sus fondos. Sin embargo, se da cuenta de que no puede avanzar sin comprar comida para las aves, lo que le lleva a vender la mitad de los pollos, aunque no recibe reembolso por la compra inicial.
Frustrado, el jugador comienza de nuevo y opta por adquirir solo un conejo, buscando evitar más errores. Tras liberar al conejo, se da cuenta de que su comportamiento es extraño, lo que añade otra capa de complicación a su gestión del zoológico. Finalmente, adquiere comida para el conejo, que es entregada mediante un helicóptero.