El lanzamiento de 3DMark2001 por parte de la compañía finlandesa MadOnion marcó un hito en la evolución de los gráficos en videojuegos, coincidiendo con la llegada de la serie de tarjetas gráficas GeForce 3 de Nvidia. Este software, que se lanzó hace 25 años, demostró el potencial de los shaders en juegos impulsados por DirectX, lo que sentó las bases para el futuro de la tecnología gráfica.
Desde su lanzamiento, los avances en la representación visual han sido impresionantes. Por ejemplo, el primer test gráfico de 3DMark2001 utilizaba un promedio de 68,000 triángulos por cuadro, que representaba un gran desafío para las tarjetas gráficas de la época. En contraste, títulos modernos como Forza Horizon 5 pueden exhibir entre dos y tres veces más polígonos para un solo vehículo.
Además, la capacidad de las escenas ha evolucionado drásticamente. En 3DMark2001, el uso de texturas era de aproximadamente 16 MB por cuadro, mientras que los juegos actuales requieren cientos de veces más. Los mundos de juegos contemporáneos, como los de Forza y otros RPGs de mundo abierto, presentan paisajes ricos y detallados que invitan a la exploración, una capacidad limitada en los juegos de hace dos décadas.