La Comisión Federal de Comunicaciones (FCC) de EE.UU. ha incluido "todos los routers de grado consumidor producidos en países extranjeros" en su lista de dispositivos cubiertos, lo que implica que estos equipos se consideran un riesgo inaceptable para la seguridad nacional. A partir de ahora, se requerirá un permiso especial para su venta en EE.UU.
Esta medida, parte de la estrategia de defensa del país, no afectará a los modelos de dispositivos ya aprobados o en posesión de los consumidores. La FCC argumenta que los routers son críticos para el funcionamiento de la economía y la defensa del país, y que los routers producidos en el extranjero pueden facilitar ataques cibernéticos, incluyendo vigilancia de redes y acceso no autorizado a sistemas gubernamentales o empresariales.
El informe también menciona que actores cibernéticos patrocinados por el estado de la República Popular China están buscando infiltrarse en las redes de TI en preparación para posibles ataques durante crisis con EE.UU. La preocupación por la ciberseguridad ha llevado a un enfoque creciente en los ataques a la cadena de suministro, lo que resalta la importancia de garantizar la seguridad de los dispositivos de red.