El proyecto Stop Killing Games ha avanzado significativamente en un corto período, logrando presentar sus objetivos en el Parlamento Europeo y con ONGs internacionales para el 2026. A pesar de estos logros, enfrenta resistencia de la industria de los videojuegos, que advierte a los consumidores sobre posibles consecuencias negativas.
En abril, Stop Killing Games apoyó la propuesta de ley conocida como AB 1921, la cual obligaría a los desarrolladores a notificar a los propietarios sobre el cierre de servidores y a ofrecer soluciones como versiones offline, actualizaciones o reembolsos. Esta iniciativa ya está siendo debatida en la legislatura de California.
La Entertainment Software Association (ESA), que representa a la industria, reaccionó enérgicamente, argumentando que la ley podría desviar recursos de la creación de nuevos juegos. Sin embargo, hay ejemplos de estudios que han logrado mantener sus juegos disponibles, como Islands of Insight y The Crew 2, que implementaron modos offline tras el cierre de servidores.
Moritz Katzner, organizador de Stop Killing Games, respondió a las críticas en Reddit, defendiendo la viabilidad de su propuesta frente a los argumentos de la ESA.