Un nuevo experimento en Estocolmo ha llevado a la creación del Andon Café, donde un bot de inteligencia artificial llamado Mona supervisa la gestión del establecimiento. La firma detrás de este proyecto, Andon Labs, busca explorar las implicaciones éticas de tener inteligencia artificial que emplea humanos y dirige un negocio. Este café no solo se centra en la experiencia del cliente, sino también en la eficiencia operativa.
Mona ha demostrado ser efectiva en tareas como la obtención de permisos y la publicación de anuncios de empleo. Sin embargo, su desempeño en la gestión del inventario ha sido problemático, ocasionando excesos en pedidos, como 6,000 servilletas y 4 kits de primeros auxilios, mientras que otros productos esenciales, como los sándwiches, han escaseado en algunas ocasiones.
Hanna Petersson, representante de Andon Labs, afirmó que el objetivo es entender cómo la inteligencia artificial puede integrarse en la sociedad y los desafíos éticos que surgen al tener un bot que toma decisiones comerciales. A pesar de los errores en los pedidos, el café sigue funcionando con el apoyo de empleados humanos que sirven a los clientes.