La reciente ola de despidos y cierres de estudios por parte de Microsoft tras la adquisición de Activision Blizzard por $68.4 mil millones ha tenido un impacto significativo en la industria de los videojuegos. Uno de los proyectos afectados fue Project Blackbird, un MMO desarrollado por ZeniMax Online Studios, que llevaba en producción desde 2018. La salida de Matt Firor, fundador de ZeniMax y director del MMO, ha generado preocupación sobre el futuro de la compañía y los proyectos en desarrollo.
En una entrevista reciente, Firor expresó su decepción, señalando que Blackbird representaba una oportunidad perdida para él, ZeniMax, Bethesda y Xbox. Aunque el juego era bien valorado internamente, la presión de las decisiones comerciales ha llevado a que proyectos prometedores sean descontinuados. Firor mencionó que la idea inicial era construir un sistema que facilitara el mantenimiento y desarrollo futuro, pero que esta estrategia fue vista como una gran apuesta que necesitaba ser ajustada.
A pesar de la difícil situación, Firor destacó que las interacciones con el personal de Xbox fueron positivas, aunque reconoció que la naturaleza del negocio a gran escala puede ser implacable. La necesidad de resultados financieros predecibles a menudo prevalece sobre la creatividad y la innovación en el sector.