En el juego de construcción de ciudades Nova Roma, los jugadores deben enfrentarse a la exigente naturaleza de los dioses mientras intentan establecer una nueva civilización tras la caída del Imperio Romano. Los dioses, como Ceres, no solo brindan bonificaciones, sino que también requieren ofrendas a cambio de su favor, lo que añade un nivel de complejidad a la gestión de recursos.
Los jugadores comienzan su aventura en una isla con un paisaje idílico, donde deben asignar tareas a sus aldeanos, como la recolección de madera y piedra para construir edificios básicos. Entre estos, destaca la importancia de erigir un templo, que debe ser dedicado a uno de los dioses romanos, cada uno ofreciendo diferentes beneficios según la elección. Por ejemplo, el templo dedicado a Vulcan mejora la producción industrial, mientras que Neptuno incrementa la pesca.
Al avanzar en el juego, los dioses comenzarán a solicitar más recursos. Ceres, por ejemplo, ha pedido la construcción de cinco granjas a cambio de puntos de favor que permiten desbloquear nuevos edificios. También pueden requerir ofrendas adicionales, lo que representa un desafío constante para los jugadores mientras equilibran el crecimiento de su civilización y las demandas divinas.