La industria de los videojuegos sigue enfrentando desafíos significativos, con la reciente clausura de Dark Outlaw Games, un estudio fundado por el veterano de Call of Duty, Jason Blundell, apenas un año después de su anuncio. La noticia fue reportada inicialmente en Resetera, que indicó que el estudio se encontraba en las "primeras etapas" de desarrollo de un proyecto no anunciado. Posteriormente, el periodista de Bloomberg, Jason Schreier, corroboró la información en una publicación.
La situación se agrava con despidos en Sony, aunque un portavoz de la compañía no confirmó la clausura del estudio, sí mencionó que se realizaron ajustes estratégicos que resultaron en reducciones de personal en equipos selectos. Resetera reportó que el número de empleados despedidos es "pequeño", mientras que Schreier lo cifra en aproximadamente 50.
Blundell, quien anteriormente había trabajado en Deviation Games, salió de ese estudio en septiembre de 2022, que cerró en 2024 sin lanzar un juego. Su trayectoria en la serie Call of Duty es notable, habiendo sido productor ejecutivo de los primeros dos juegos de Black Ops y director de Black Ops 3.