Recientes informes indican que xAI, la empresa de inteligencia artificial de Elon Musk, ha enfrentado un ambiente laboral caótico. Los empleados describen la situación como una "alarma constante", donde los problemas se manejan mediante el envío de equipos a "salas de guerra" hasta que se resuelven. Según fuentes, a finales del año pasado, al menos cinco de estas salas estaban operativas simultáneamente.
Un aspecto notable de este proceso incluye la capacitación de Grok, un chatbot de xAI, para jugar videojuegos. Un equipo se dedicó específicamente a enseñarle a jugar League of Legends, uno de los favoritos de Musk. Esta dedicación surge tras la insatisfacción del empresario con el desempeño del chatbot en temas relacionados con el videojuego 'Baldur's Gate', lo que retrasó un lanzamiento importante.
Además, Google también ha enfrentado dificultades en su desarrollo de inteligencia artificial, como lo demuestra su Gemini AI, que necesitó más de 813 horas para completar Pokémon Blue. Esto plantea interrogantes sobre la eficacia de enseñar a las IA a jugar videojuegos, especialmente cuando Musk ya está invirtiendo en otros jugadores para títulos como Path of Exile 2 y Diablo 4.