La situación financiera de Samsung ha alcanzado cifras récord, con un aumento estimado de ganancias de hasta ocho veces en sus recientes pronósticos. Sin embargo, esta bonanza contrasta con la realidad de sus empleados, ya que alrededor de 40,000 trabajadores de Samsung han comenzado a protestar en un complejo fabril en Corea del Sur, exigiendo mejores salarios.
La Samsung Electronics Labor Union (SELU) ha señalado que la competencia con SK hynix, el segundo mayor fabricante de memoria en Corea del Sur, ha exacerbado la situación. Se ha informado que SK hynix ofrece a sus empleados bonificaciones que superan en más de dos tercios a las de Samsung, lo que ha llevado a muchos a considerar cambiar de empresa.
Los miembros de SELU ahora suman aproximadamente 90,000, lo que representa más del 70% de la fuerza laboral de Samsung en el país. Los protestantes han indicado que planean iniciar una huelga de 18 días a partir del 21 de mayo si no se satisfacen sus demandas. Un representante de la empresa ha declarado que cualquier interrupción en la producción podría tener consecuencias a largo plazo.