La disputa entre Anthropic y el Departamento de Guerra de EE. UU. se intensifica, ya que el CEO Dario Amodei ha afirmado que no retirará las salvaguardias de su tecnología de inteligencia artificial. En un comunicado publicado en el sitio web de la empresa, Amodei enfatiza que estas medidas son cruciales para evitar el uso de sus productos en armas autónomas y vigilancia masiva.
Amodei señala que, aunque apoyan el uso de IA para misiones de inteligencia y contrainteligencia, la vigilancia masiva doméstica es incompatible con los valores democráticos. Asimismo, argumenta que los sistemas de IA actuales no son lo suficientemente fiables para operar armas completamente autónomas, lo que pone en riesgo tanto a los combatientes como a los civiles.
El Departamento de Guerra ha advertido que solo contratará con empresas de IA que acepten el uso de sus tecnologías sin salvaguardias. Amodei ha declarado que no cederán ante estas presiones, a pesar de las amenazas de ser etiquetados como un "riesgo de cadena de suministro".
En respuesta, el subsecretario de defensa de EE. UU., Emil Michael, criticó a Amodei, acusándolo de mentir y tener un "complejo de Dios". La situación refleja una creciente tensión entre la innovación en IA y los requisitos gubernamentales en materia de seguridad nacional.