Anthropic ha presentado una demanda contra el gobierno de EE. UU. el 9 de marzo, alegando represalias por mantener salvaguardias en el desarrollo de inteligencia artificial. La empresa, que se esfuerza por maximizar los resultados positivos de su tecnología, sostiene que su negativa a eliminar ciertas restricciones llevó a la cancelación de su contrato con el Departamento de Guerra, que posteriormente amenazó con etiquetarla como un "riesgo para la cadena de suministro".
El CEO de Anthropic, Dari Amodei, afirmó que estas amenazas son contradictorias, ya que implican que su tecnología, Claude, es tanto un riesgo de seguridad como esencial para la misma. En respuesta, el Subsecretario de Guerra, Emil Michael, acusó a Amodei de mentir y de tener un "complejo de dios", sugiriendo que busca controlar personalmente las operaciones militares de EE. UU.
A pesar de haber accedido a muchas solicitudes del Departamento de Guerra, Anthropic mantuvo su postura sobre no participar en el desarrollo de armas autónomas letales y la vigilancia masiva de ciudadanos estadounidenses. La demanda destaca la preocupación de que este tipo de acciones podría tener repercusiones significativas para el sector industrial y científico de EE. UU.