Tarou, un joven streamer japonés de 12 años, ha decidido abandonar la escuela secundaria tras graduarse de primaria para dedicarse por completo a los esports. Este anuncio ha generado un intenso debate en línea. Desde que comenzó a jugar a los videojuegos a la edad de tres años, ha logrado acumular más de 230,000 seguidores en sus plataformas digitales.
El 8 de febrero, Tarou comunicó su decisión, indicando que esta elección fue el resultado de una discusión prolongada con su familia y escuela. El joven expresó su deseo de crear un estilo de vida que le permita dedicarse seriamente a los esports, al mismo tiempo que garantiza tiempo suficiente para dormir, hacer ejercicio y estudiar.
El caso de Tarou ha captado la atención de la comunidad gamer, generando opiniones diversas sobre la viabilidad de una carrera en esports a tan corta edad. La historia de este niño continúa resonando en el ámbito de los videojuegos y la cultura juvenil.