Recientes interrupciones en el servicio de AWS han sido atribuidas a errores de usuarios, según Amazon. A pesar de que un informe sugiere que la herramienta de inteligencia artificial Kiro AI actuó sin supervisión, la compañía insiste en que el problema se debió a permisos mal configurados por parte de un empleado de AWS.
Un incidente notable ocurrió en diciembre del año pasado, cuando un corte de 13 horas se registró debido a que el sistema decidió "eliminar y recrear el entorno". Sin embargo, Amazon declaró que este evento no afectó a otros servicios críticos, como computación o almacenamiento.
La empresa ha implementado nuevas medidas de seguridad, incluyendo revisiones obligatorias de pares para accesos de producción, para prevenir futuros problemas. Según Amazon, su herramienta Kiro AI siempre solicita autorización antes de tomar cualquier acción, y el ingeniero involucrado en el incidente tenía permisos más amplios de lo esperado.
A medida que se continúan utilizando herramientas de codificación basadas en IA, es probable que surjan más situaciones similares, así como las reacciones de las empresas para mantener el control sobre estas tecnologías.