España ha experimentado un crecimiento significativo en el mundo de los eSports, transformando la percepción de los videojuegos en la sociedad. Los torneos han pasado de ser eventos marginales a llenar estadios, atrayendo la atención de grandes marcas y aficionados. Este fenómeno ha generado un auge en los patrocinios y en la creación de bonos de apuestas relacionados con competencias de videojuegos.
Juegos como League of Legends, Valorant, Counter-Strike, Rocket League y FIFA han sido fundamentales para conectar a diversas generaciones de jugadores. Desde aficionados veteranos hasta nuevos jugadores que comenzaron durante la pandemia, todos encuentran su lugar en una comunidad en expansión. Las universidades están formando clubes de eSports, y cada vez más polideportivos se transforman en arenas para competiciones.
Además, la evolución del sector incluye la creación de academias donde se entrena a jóvenes talentos, similar a los deportes tradicionales. La organización de torneos amateurs y comunidades en línea ha permitido que jugadores de distintas ciudades se conecten y sigan a sus equipos favoritos, fortaleciendo el sentido de comunidad. España no solo se está convirtiendo en un mercado para los eSports, sino también en un semillero de nuevos talentos.