La evolución de los eSports en España ha llevado a un aumento significativo en la participación y el interés del público, convirtiendo el seguimiento de competiciones digitales en una actividad común. Hoy en día, ver torneos se asemeja a disfrutar de un partido de fútbol entre amigos, con una base de aficionados que crece constantemente.
Marcas reconocidas y plataformas digitales han comenzado a invertir en esta industria, impulsando la aparición de patrocinios y promociones que vinculan apuestas con eventos de eSports. Títulos populares como League of Legends, Valorant y Counter-Strike han sido fundamentales para atraer a nuevos jugadores y fanáticos, creando comunidades sólidas en torno a estos juegos.
Además, el surgimiento de clubes universitarios y academias dedicadas a la formación en eSports refleja un cambio cultural en la percepción de esta actividad. Ahora, los jóvenes pueden entrenar y competir en entornos organizados, lo que era impensable hace una década. Este fenómeno no solo ha generado audiencia, sino que también está creando nuevas oportunidades para el desarrollo de talentos en el país.