La final de la LEC dejó un sabor amargo para Movistar KOI, que fue derrotado por G2 Esports con un contundente 3-0 en Madrid. A pesar de la expectativa, el equipo dirigido por Melzhet no pudo hacer frente a la sólida actuación de los samuráis, lo que culminó en una celebración tensa para los aficionados.
El ambiente entre los seguidores de KOI se tornó complicado, ya que surgieron divisiones ideológicas que llevaron a enfrentamientos entre diferentes grupos. Durante la celebración posterior al partido, algunos miembros de Las Karpas, una de las agrupaciones de fans, chocaron con aficionados de Fnatic, lo que generó una situación incómoda.
KOI Bombo, un conocido animador de la grada, expresó su descontento por las diferencias que lo llevaron a abandonar Las Karpas. Junto a otros aficionados, formó una nueva asociación llamada El Templo Fénix para animar a su equipo en las finales. Sin embargo, la falta de coordinación impidió que contaran con el bombo habitual, lo que restó apoyo durante la semifinal.
Finalmente, la situación mejoró para la final, cuando El Templo Fénix logró conseguir su propio bombo, aunque los problemas de organización y la falta de unidad entre los fans de KOI siguen siendo un tema de discusión en la comunidad.