La crisis económica en los esports ha alcanzado niveles alarmantes, afectando tanto a Europa como a Asia. Arnold, CEO de Gen.G, destacó en una reciente entrevista que la situación financiera de los equipos, como FunPlus Phoenix, quien cerró sus puertas, ilustra la gravedad del problema.
Según Arnold, la reducción de costos en Riot Games ha sido drástica, alcanzando un 40% en los últimos dos años, mientras que los salarios en la LCK han aumentado. Esto ha llevado a un escenario donde los equipos tienen más incentivos para crear plantillas perdedoras que ganadoras, lo que él califica como un "sistema desastroso".
Además, mencionó que varios clubes han buscado comprar su organización, lo que evidencia la desesperación en el sector. Arnold concluyó que la falta de beneficios en un ecosistema monopolizado es uno de los grandes retos que enfrenta la industria de los esports.