En México, el sector de los videojuegos ha alcanzado una notable expansión, con más de 68.7 millones de jugadores, que representan el 60% de los usuarios de internet en el país. La industria generó ingresos superiores a 39 millones de pesos, lo que refleja un crecimiento del 4% anual. Sin embargo, la falta de reconocimiento legal de los eSports limita su desarrollo y profesionalización.
Un grupo de diputados de Movimiento Ciudadano, liderado por Laura Ballesteros, propuso una iniciativa para que los deportes electrónicos sean reconocidos dentro de la Ley General de Cultura Física y Deporte (LGCFD). Esta medida busca regular aspectos clave como los derechos laborales de los competidores, la protección de menores y la organización de torneos, áreas actualmente desatendidas.
En contraste con otros países que han implementado marcos regulatorios avanzados, México cuenta en la actualidad con dos federaciones que representan a los eSports, lo que ha llevado a problemas de duplicidad y falta de claridad en la regulación del sector. La propuesta de reforma incluye cambios significativos en la LGCFD, destacando que los deportes pueden ser tanto físicos como electrónicos.