La reciente controversia en los SEA Games ha sacudido la escena de los esports, donde la selección femenina de Tailandia de Arena of Valor fue descalificada tras un escándalo de suplantación. Inicialmente, la descalificación se debió a una infracción técnica, pero una investigación reveló que el novio de la jugadora Tokyogurl, conocido como Cheerio, había jugado en su lugar.
Después de la eliminación, la federación tailandesa confirmó la expulsión de Tokyogurl, alegando un problema de salud, aunque la situación dio un giro inesperado cuando Cheerio asumió la responsabilidad en un vídeo de TikTok. Reconoció que había utilizado su cuenta para jugar y engañar a los organizadores y a sus compañeras de equipo.
Las repercusiones fueron inmediatas: Tokyogurl fue sancionada con la expulsión de todas las competiciones oficiales, y su club rescindió su contrato. Además, las autoridades de esports en Tailandia están considerando acciones legales contra ambos. Esta situación plantea serias cuestiones sobre la integridad en las competiciones de videojuegos.