Los esports han crecido hasta convertirse en un fenómeno que genera más de 1.500 millones de dólares al año. Este aumento se debe a la popularidad de los videojuegos competitivos y al interés global que atraen, reflejado en eventos masivos con estadios llenos de espectadores. Desde sus inicios en los años 80, donde los torneos eran pequeños y se realizaban en salones recreativos, hasta la actualidad, los juegos multijugador han transformado el panorama competitivo.
Hoy, eventos como el campeonato mundial de League of Legends y The International de Dota 2 ofrecen premios multimillonarios y atraen a millones de espectadores a través de transmisiones en vivo. Este ecosistema no solo abarca a los jugadores y equipos, sino también a desarrolladores, patrocinadores y plataformas de transmisión, todos ellos contribuyendo al crecimiento de la industria.
La evolución de los esports ha redefinido el concepto de deporte en el siglo XXI, creando un espacio vibrante que continúa expandiéndose. Con una tasa de crecimiento constante, el futuro de los deportes electrónicos parece prometedor, consolidándose como un pilar importante en el entretenimiento moderno.