La empresa Build a Rocket Boy, desarrolladora de MindsEye, enfrenta una nueva acción legal presentada por la sucursal de trabajadores de videojuegos del Independent Workers' Union of Great Britain, la mayor unión de trabajadores del sector en el Reino Unido. El sindicato acusa a la compañía de haber instalado software de vigilancia en las computadoras de los empleados sin su consentimiento, lo que, según ellos, infringe las leyes de protección de datos y afecta la dignidad básica de la fuerza laboral.
El software de vigilancia, conocido como Teramind, fue reportado inicialmente en febrero, cuando los empleados notaron que sus sistemas funcionaban más lentamente. Tras una queja colectiva presentada por más de 40 empleados en marzo, la empresa eliminó el software, pero se ha negado a revelar qué datos se recolectaron y por qué fue necesario su uso.
El sindicato sostiene que el uso de este software excede los límites legítimos de monitoreo, ya que graba las pulsaciones de teclas, la actividad de la pantalla y el audio del micrófono de los trabajadores sin su consentimiento. La presidenta de la sucursal de trabajadores de videojuegos, Spring McParlin, afirmó que los empleados han exigido transparencia sobre los datos recopilados, destacando que las acciones de la empresa constituyen una violación de los derechos de privacidad de los empleados.
Build a Rocket Boy ha estado en medio de la controversia desde antes del lanzamiento de su juego, enfrentando acusaciones de "sabotaje" y campañas de desinformación, mientras que empleados apuntan a problemas de gestión y falta de dirección en la empresa como causas de los problemas en el desarrollo del juego.