Un niño japonés de 12 años ha tomado la decisión de abandonar la escuela con el apoyo de sus padres para dedicarse a una carrera en esports. Este anuncio ha generado un intenso debate en línea en Japón, un país donde la educación obligatoria es rigurosamente respetada.
La noticia ha dividido a los internautas, quienes expresan diversas opiniones sobre la validez de esta elección. Algunos apoyan su sueño de convertirse en profesional en los videojuegos, mientras que otros cuestionan las implicaciones de dejar la educación formal a tan corta edad.
El caso resalta la creciente aceptación de los esports en la cultura japonesa, aunque también plantea interrogantes sobre el futuro educativo y profesional de los jóvenes aspirantes en este campo.