Rockstar Games enfrentó un ataque cibernético recientemente, donde los hackers exigieron un rescate de $200,000 para no publicar los datos robados. A pesar de que esta suma es relativamente baja para Rockstar, la empresa decidió no ceder ante la amenaza. La información sustraída resultó ser menor a lo esperado, con Rockstar confirmando que solo se accedió a "una cantidad limitada de información no material de la compañía".
En el mercado, las acciones de Take-Two experimentaron un aumento significativo tras el incidente. El precio de la acción pasó de $201 el 13 de abril a abrir a $208 el 14 de abril, cerrando el mismo día en $205 y subiendo a $214.38 al final del 15 de abril. A pesar de este repunte, el valor de las acciones aún se mantiene por debajo de los niveles de enero, donde alcanzaron más de $257, marcando una caída superior al 16% desde entonces.
El impacto del hackeo podría haber recordado a los inversores las enormes ganancias que genera GTA Online, lo que ha sido positivo para las estrategias de marketing de Take-Two. La próxima presentación de resultados financieros de la compañía está programada para principios de mayo, donde se espera que se aclare más sobre la situación financiera y posibles retrasos en el lanzamiento de GTA 6.