El grupo de tres hombres involucrados en el despliegue de ransomware ha causado un impacto significativo en la industria de la ciberseguridad. Según el Departamento de Justicia de EE. UU., estos individuos extorsionaron a varias víctimas, obteniendo un total de $1.2 millones en Bitcoin de una sola víctima entre abril y noviembre de 2023.
Los acusados, Ryan Goldberg de Georgia, Kevin Martin de Texas y Angelo Martino de Florida, han admitido su culpabilidad en la conspiración. Martino, quien trabajaba como negociador de ransomware, proporcionó información confidencial sobre las víctimas a los delincuentes, facilitando así la extorsión. La ley ha confiscado activos por un valor de $10 millones de Martino, que incluyen criptomonedas, vehículos y un barco de lujo.
Martino enfrenta una pena máxima de 20 años de prisión tras su declaración de culpabilidad por conspiración para obstruir el comercio. Sus co-conspiradores, Goldberg y Martin, también se declararon culpables del mismo cargo el año pasado. Este caso es parte de una mayor lucha contra el ransomware, con una disminución reportada de $813 millones en pagos globales por estos delitos en 2024, gracias a los esfuerzos de las fuerzas de seguridad.