La crisis de memoria y el conflicto en Irán están impactando negativamente a los fabricantes de placas base, según un informe de Digitimes. Se espera que empresas como MSI, Gigabyte y ASRock experimenten caídas en sus ventas de placas base para 2026, un fenómeno que se describe como un "colapso" peor que en crisis financieras anteriores, incluida la del primer año de la pandemia de Covid-19.
En 2025, Asus, el líder del sector, vendió 15 millones de unidades, pero en la primera mitad de 2026 solo envió 5 millones, lo que indica una notable disminución. Se estima que la compañía apunta a un total de 10 millones de envíos para este año, la cifra más baja en más de diez años.
La crisis de memoria, provocada en parte por la demanda de IA para kits de DRAM, ha llevado a un aumento considerable en los precios. Jese Martinez de PowerGPU señala que este encarecimiento afecta no solo a la memoria, sino también a otros componentes como las tarjetas gráficas, dificultando su adquisición a precios razonables. Sin una mejora en los precios, los consumidores están desalentados a comprar nuevas placas base.
Además, el interés por la serie de tarjetas gráficas Nvidia RTX 50 ha disminuido debido a la falta de novedades y actualizaciones, lo que agrava la situación en el mercado de PCs de gama media y alta. Si esta crisis persiste más allá de 2027, los consumidores podrían optar por esperar a nuevas tecnologías antes de realizar una compra.