Un cambio significativo se ha producido en la dirección de Microsoft Gaming con la salida de Phil Spencer y la renuncia de Sarah Bond. Matt Booty, quien lideraba Xbox Game Studios, ha sido ascendido a director de contenido, mientras que Asha Sharma se unirá como nueva CEO de Microsoft Gaming. Sharma proviene de la división de productos "CoreAI" de Microsoft y su falta de experiencia previa en la industria de los videojuegos ha generado expectativas mixtas.
En una carta dirigida a los empleados, Sharma tranquilizó a los equipos de desarrollo sobre la implementación de herramientas de inteligencia artificial generativa, afirmando que su enfoque no será priorizar la eficiencia a corto plazo ni inundar el ecosistema con contenido de baja calidad. Resaltó la importancia de crear "grandes juegos" que sean apreciados por los jugadores, enfatizando que la narrativa y los personajes son fundamentales para la experiencia del usuario.
El pasado reciente de Microsoft en el ámbito de los videojuegos ha estado marcado por la adquisición de grandes estudios como Bethesda y Activision Blizzard, pero también por múltiples cancelaciones de proyectos y despidos significativos. Sharma se ha comprometido a invertir en franquicias icónicas y a respaldar ideas innovadoras, anunciando también el deseo de revitalizar la plataforma de Xbox.