Bill Gates ha expresado su preocupación sobre los peligros de la inteligencia artificial (IA), destacando que esta tecnología podría provocar desempleo masivo y facilitar el desarrollo de bioweapons. En un extenso ensayo y una entrevista con el New York Times, Gates critica a la industria tecnológica por minimizar estos riesgos debido a intereses económicos. Según él, el avance acelerado de la IA supera la cognición humana, lo que plantea serias amenazas para la sociedad.
Gates identifica tres problemas principales: la pérdida de empleos permanentes, la creación de armas biológicas y los efectos psicológicos de los chatbots adictivos. Argumenta que la industria no se está preparando adecuadamente para esta transición, describiendo la era de la IA como "uno de los momentos más turbulentos en la historia humana". Además, aboga por una regulación internacional y sugiere la implementación de impuestos sobre el uso de IA, así como la preservación de trabajos de cuidado exclusivamente para humanos.
El cofundador de Microsoft sostiene que el enfoque en la comparación con cambios tecnológicos anteriores es un error, ya que la IA tiene la capacidad de reemplazar y superar la cognición humana de manera más rápida que cualquier tecnología previa. Gates advierte que la falta de un plan claro para el futuro plantea un riesgo significativo para la sociedad, ya que esta nueva era de la IA podría transformar el mercado laboral en una sola década.