Más de 1,000 empleados fueron despedidos de Epic Games, lo que representa aproximadamente el 20% de su plantilla. A pesar de que Fortnite sigue siendo uno de los videojuegos más exitosos del mundo, el CEO de Epic, Tim Sweeney, mencionó que han enfrentado dificultades para mantener la magia del juego en cada temporada. Tras estos despidos, el productor de Fortnite, Robby Williams, pidió paciencia a la comunidad mientras los desarrolladores intentan reorganizarse.
Williams expresó su agradecimiento por el apoyo recibido y pidió empatía hacia aquellos que han sido afectados por la situación, afirmando que "ninguno de ellos merece esto". Indicó que es difícil prever el impacto que estos cambios tendrán en el juego durante el resto del año y más allá. Sweeney también anunció que habrá una reunión de la empresa el 26 de marzo para discutir en detalle el futuro de la compañía.
La incertidumbre en el equipo de desarrollo de Fortnite es notable, y aunque Williams se comprometió a seguir trabajando para mejorar el juego, advirtió que este será un año complicado para el equipo. La magnitud de los despidos ha dejado a la comunidad preocupada por el futuro del popular título.